El sindicato reclama al Gobierno central que concrete cuándo empezarán los espigones del Tarajal y Benzú y que refuerce la plantilla administrativa.
Redacción de CeutaInforma
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Foto: UGT Ceuta
Tres meses después de los acontecimientos del pasado 30 de julio, las obras de prolongación y refuerzo de los espigones del Tarajal y Benzú siguen sin empezar. Así lo denuncia la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores de Ceuta (UGT), que exige ver el inicio material de los trabajos y conocer un calendario de ejecución claro y verificable.
El sindicato señala que se han anunciado actuaciones de emergencia, proyectos técnicos, inspecciones subacuáticas y encargos a Tragsa, pero que no se ha colocado una sola piedra en esas obras. Sobre las barreras flotantes provisionales, indica que han mostrado problemas de flotabilidad e inestabilidad, por lo que considera que la tranquilidad de la ciudad no puede depender de elementos temporales.
Dos funcionarios para los expedientes
UGT también advierte de que la fase administrativa posterior al triaje policial sigue recayendo sobre únicamente dos funcionarios, la misma plantilla que había al inicio. El sindicato compara esta situación con la del procedimiento extraordinario de regularización, cuando se articularon en poco más de dos meses los instrumentos y el personal necesario para gestionar miles de expedientes en todo el país, y pregunta por qué no se despliega una respuesta equivalente para Ceuta.
El sindicato valora la retirada de los grandes asentamientos en lugares como El Guano, las playas del Trampolín o el entorno del Tarajal, así como el esfuerzo policial en la localización e identificación de personas. No obstante, sostiene que la desaparición de los campamentos a la vista no significa que el problema haya terminado: las intervenciones policiales recientes muestran que siguen existiendo situaciones de hacinamiento en pisos patera, garajes y azoteas. Pide además una atención especial a los menores no acompañados que puedan seguir fuera de los recursos de protección.
Sobre el Día de la Mochila de este 1 de noviembre, UGT señala la discrepancia entre la Ciudad Autónoma, que recomienda no acudir a las zonas forestales ni acampar, y la Delegación del Gobierno, que sostiene que los informes avalan la seguridad del monte. Para el sindicato, esta diferencia deja en evidencia que la normalidad no existe.
El sindicato cifra el volumen de trabajo en las 1.137 asistencias sanitarias a población migrante que el INGESA registró en solo cinco días a finales de octubre. Reconoce el compromiso de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, del personal sanitario, de emergencias, de los servicios sociales y de los empleados públicos, y advierte de que ese esfuerzo no puede convertirse en el parche permanente que tape la falta de recursos.
Las tres exigencias del sindicato
UGT reclama un calendario concreto y verificable para el inicio y fin de las obras fronterizas, la incorporación urgente de personal administrativo suficiente en las unidades afectadas y una coordinación efectiva entre administraciones que evite mensajes contradictorios y garantice la seguridad en todos los espacios públicos.